American Curios
Delincuentes
David Brooks
Hay un grupo de delincuentes famosos que son héroes en la mitología popular estadunidense, en gran medida porque se atreven a desafiar a los ricos y los poderosos, y porque se vengan o hacen justicia a nombre de los de abajo; los Robin Hood.
Se cuentan historias de sus hazañas en películas y canciones. Están reapareciendo en la coyuntura actual.
Alrededor de 1866 y varios años después Jesse James y su hermano Frank eran parte de una famosa banda de asaltantes de bancos y trenes. Algunos cuentan que se hicieron delincuentes al defenderse de una injusticia, otros lo ponen en duda. Pero el mito se ha vuelto más importante que los hechos. En su reciente canción El corrido de Jesse James, Ry Cooder, acompañado por el acordeón de Flaco Jiménez, canta que Jesse estaba en el paraíso, comentando con sus cuates que a pesar de que fue acusado de ser un bandido, yo nunca saqué a una familia de su casa. Pero ahora ya no aguantaba ver lo que estaba ocurriendo allá abajo y solicitó que se le regresara su pistola .44. Los versos, algunos en español, siguen así: “Con permiso yo me voy al querido viejo Wall Street/Mi .44 se encargará de hablar desde ahora/Cortaré a la talla a mis hermanos banqueros… /Ahora ustedes robaron los bolsillos de los pobrecitos/Ampliando las dificultades y problemas por toda la tierra… Un minuto para rezar y un segundo para morir/será lo único que ustedes pájaros recibirán de mí/Forraron sus bolsillos bien, pero los veré en el infierno/quemándose como dinero por la eternidad”.
La canción Pretty Boy Floyd, de Woody Guthrie, cantada en tiempos más recientes por Bruce Springsteen, entre otros, cuenta del famoso asaltante de bancos que operó en los años 30 en medio de la gran depresión. Guthrie canta que cada crimen en Oklahoma se lo imputaban, pero que muchos granjeros hambrientos/cuentan la misma cosa/de cómo el delincuente pagaba sus hipotecas/Y salvaba sus hogares. O cómo dejó montones de comida con una notita: dicen que soy delincuente/dicen que soy un ladrón/Aquí les dejo una cena navideña/para las familias que viven de la asistencia (federal, o sea, pobres).
Y cuenta al final de la canción que al viajar por este mundo/he visto hombres muy chistosos/Algunos te roban con una pistola,/algunos con una pluma fuente.
Más de 4.4 millones de familias han perdido sus casas por falta de pago de hipotecas a los bancos desde que estalló la crisis financiera en 2007. Casi 8 millones perdieron sus empleos en la gran recesión entre 2007 y 2009, y sólo se ha recuperado la mitad de éstos, casi todos sustituidos por empleos de sueldo inferior.
En el país más rico del mundo –donde la Bolsa de Valores y las ganancias empresariales están en sus niveles más altos en la historia– hoy día hay un número récord de pobres: 47 millones o 15 por ciento de la población, con otros 18 millones que viven en el umbral de la pobreza. Más de 21 millones aún buscan empleo de tiempo completo; una cifra récord dependen de la asistencia federal para comer, porque 49 millones están en hogares con inseguridad alimenticia.
Estados Unidos hoy día vive con la mayor desigualdad de riqueza e ingreso desde los años 20, justo antes de la gran depresión. El economista y premio Nobel Joseph Stiglitz concluye: nos hemos convertido en el país avanzado con el índice más alto de desigualdad, con la brecha más amplia entre ricos y pobres.
“Lo que están viendo en mi país es un espectáculo de horror. Están viendo un repliegue en el ingreso familiar, están viendo el abandono de servicios básicos como la educación pública… Están viendo a la clase baja cazada a través de una supuesta guerra contra drogas peligrosas que en los hechos no es más que una guerra contra los pobres y que nos ha convertido en el Estado de mayor encarcelación en la historia de la humanidad”, declaró en un reciente discurso David Simon, ex periodista y creador de dos de las series de ficción de televisión más importantes de los últimos años –The Wire y Treme–, ambas esenciales para cualquiera que desee entender Estados Unidos hoy día.
Agregó que no sólo se ha perdido la idea de compartir en un llamado sueño americano, sino que hemos descendido en lo que sólo se puede describir como avaricia. Es sólo avaricia, una incapacidad para ver que todos estamos conectados. Como resultado, declaró, Estados Unidos es un país que ahora está absolutamente dividido en su sociedad, su economía, su política. Definitivamente hay dos Estados Unidos, donde el capital obtiene todo lo que desea sin considerar un pacto social y repite el argumento infantil de que el mercado es la solución para todo, con las ganancias como única medida de la salud de nuestra sociedad.
Simon afirma que el gran debate sobre la justicia en este país ya no gira sólo en torno de la raza, sino de algo más aterrador: es sobre la clase. Si no se regresa a la noción de un contrato social para el bien común, advirtió, llegará un momento “en que habrá suficiente gente parada en las afueras… en que alguien va a agarrar un ladrillo, porque cuando la gente llega al final siempre está el ladrillo”. Indicó que espera que la opción de recomponer el pacto social se logre antes, pero estoy perdiendo la fe.
Explica que la última avenida de la gente común para promover reformas, el proceso electoral, “ha sido comprado… por el capital. Ahora, el capital ha comprado efectivamente al gobierno”. Dijo que ante ello no sabe si se logrará recomponer el pacto social como se logró en la gran depresión y, por lo tanto, tal vez será el ladrillo. Espero que no.
Los que arrojan ladrillos siempre son acusados de delincuencia. Pero a veces los verdaderos delincuentes se disfrazan de gente decente, y sólo usan plumas y leyes para robar y apoderarse de lo que es de todos. La pregunta ahora está en el aire: ¿quiénes son los verdaderos delincuentes?
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lunes, 16 de diciembre de 2013
miércoles, 17 de abril de 2013
“Please don’t feed the gringos” Claudio Lomnitz
Hace unos días estuve en Tijuana en una conferencia, y los colegas de El Colegio de la Frontera Norte nos llevaron a visitar algunos puntos de interés en la ciudad, incluyendo un par de sectores de la famosa barda fronteriza.
Aclaro, antes de comenzar, que sentí cierta atracción por el desparpajo tijuanense. Me sorprendí de sentir un aire de libertad –o al menos de existencialismo– en medio de aquella ciudad-embudo, que se recarga en la barda fronteriza con el desenfado de un truhán, fumándose un cigarrito.
Incluso la famosa barda me trajo imágenes algo inesperadas. El muro fronterizo en este sector es en realidad una doble barda, con una carretera entre las vallas, donde hay unas torres altísimas con sensores para detectar migrantes, y se pasean las camionetas de la Border Patrol. La barda que podríamos llamar interior (o sea la que está enteramente en el lado estadunidense, que no colinda con México, sino que está diseñada para ser un segundo obstáculo para quien se haya animado a librar la primera barda) es alta, de malla, con alambres de púa arriba, y de plano infranqueable. La barda exterior, es decir, la que da a México y que puede ser tocada por cualquier peatón, va cambiando de aspecto y de materiales según el tramo.
En el sector de la playa y adentro del mar, esta barda ‘exterior’ está hecha de pilotes de hierro, con espacios entre uno y otro, que permiten que la mirada se pasee sin problema de un lado a otro de la frontera—se trata de una arquitectura un poco menos violenta que la de la barda sólida, que tapa la vista y el paso no sólo a los indocumentados, sino también a ardillas, conejos o lagartijas, y que hay en partes menos turísticas.
La valla de la playa de Tijuana está llena de pintas de todo tipo –cristianas, antimperialistas, filosóficas, amorosas, etcétera–. Muchas de esas pintas están en inglés, y fueron escritas por estadunidenses que viven en México o bien que van a Tijuana de paseo y se indignan por la política de su propio país. Una de esas pintas, que fue la que más me gustó, dice: “Please don’t feed the gringos”. La imagen, buenísima, invierte el sentido de la barda –los animales observados y enjaulados, como de zoológico, serían ahora los estadunidenses, y no los supuestos bárbaros del sur–.
Pero me pareció que la pinta calaba todavía más hondo que el simple señalamiento de la falta de humanidad de la política migratoria estadunidense. Puesta donde estaba, en una barda fronteriza con vista a los campos impecables del lado estadunidense (y el puerto de San Diego a la distancia), la pinta me hizo pensar en los estadunidenses (y en quienes, como yo, vivimos en Estados Unidos) como animales domesticados. Es la propia imagen de Nietzsche del hombre moderno como una mascota, bien alimentada, bien peinada, bien capada, y bien desgarrada. “Don’t feed the gringos”, que ya tienen su alimento en un plato de plástico en la cocina. El orden estadunidense y el desorden tijuanense aparecen, aquí, como una frontera entre el humano domesticado y el humano (un poquitín) más salvaje.
Esta misma imagen me volvió a asaltar unos kilómetros más adelante, en el tramo de barda que colinda con la colonia Libertad. Antes de que se construyeran las bardas fronterizas –en los años ochenta– era ese un punto de cruce por el que pasaban docenas de migrantes cada noche. Resultó que el chofer que nos guiaba había cruzado dos veces por ese punto, hacía como 25 años, y nos contó sus experiencias con el disfrute de quien narra una aventura: lo bailado, ya nadie se lo quita.
En ese tiempo se ponía un tianguis por la tarde a todo lo largo del lado mexicano, para que cada noche los cruzantes se compraran su jugo o unas quesadillas en lo que negociaban con los polleros, que se paseaban por el punto como vendedores ambulantes:
Traigo cincuenta pesos (dólares), ¿me cruzas?
Va.
Entonces los polleros mandaban por delante, como carnada, un pequeño grupo de muchachos locales –drogadictos o alcohólicos, por ejemplo– para que les cayera la migra. La migra entonces tenía sólo dos o tres patrullas para toda esa gente. Y en cuanto se movilizaba hacia la carnada, salía un grupo de 10 o 15 migrantes con su pollero, corriendo hacia las barrancas para internarse en los cerros de atrás de San Diego.
Nuestro guía nos contaba todo aquello con visible alegría, y fue entonces que me vino una segunda imagen: la frontera como un episodio de Tom y Jerry. Y me di cuenta de que la imagen se relaciona con la de “don’t feed the gringos”: en este caso el estadunidense queda expuesto como una mascota doméstica (el gato Tom), y el mexicano como un animal más pequeñito, pero todavía en estado libre, que no tiene que responder a su dueño. Se me ocurrió que el origen de la barda está en el orgullo mancillado del gato Tom ante la astucia del ratón Jerry y ante la represión invisible de la ley de su amo. El pobre gatito frustrado se fue a comprar una doble barda marca ACME, con todo y torres con sensores, para que ya no lo burlen los ratones. Una misión imposible.
viernes, 15 de marzo de 2013
Desde ahí
Comunicado completo:
ELLOS Y NOSOTROS
VII.- L@s más pequeñ@s 7 y último.
7.- Dudas, sombras y un resumen en una palabra.
Marzo del 2013.
Las Dudas.
Si después de leer los fragmentos de la palabra de las compañeras y compañeros del EZLN, usted todavía sostiene que los indígenas zapatistas son manipulados por la mente perversa del supmarcos (y ahora también del subcomandante insurgente Moisés) y que nada ha cambiado en territorio zapatista desde 1994, entonces usted no tiene remedio.
No le recomendamos que apague la televisión, o que deje de repetir las ruedas de molino que la intelectualidad suele repartir entre sus feligreses, porque se le quedaría la mente en blanco. Siga usted creyendo que la reciente ley de telecomunicaciones va a democratizar la información, que elevará la calidad de la programación, y que mejorará el servicio de telefonía celular.
Pero si usted pensara así, ni siquiera habría llegado hasta esta parte de la saga “Ellos y Nosotros”, así que, es un supositorio, digamos que usted es una persona que se precia de un coeficiente intelectual promedio y una cultura progresista. Con esas características es muy probable que usted practique la duda metódica frente a todo, así que sería lógico suponer que dude de lo que aquí ha leído. Y dudar no es algo condenable, es uno de los ejercicios intelectuales más sanos (y más olvidados) en la humanidad. Y más cuando se trata de un movimiento como el zapatista o neo-zapatista, sobre el que se han dicho tantas cosas (la mayor parte sin siquiera haberse acercado a lo que somos).
Dejemos de lado un hecho, que fue constatable hasta por los grandes medios de comunicación: decenas de miles de indígenas zapatista tomando, en forma simultánea, 5 cabeceras municipales del suroriental estado mexicano de Chiapas.
Aunque, ya entrados en dudas, si nada ha cambiado en las comunidades indígenas zapatistas, ¿por qué siguen creciendo? ¿No habían dicho todos que era algo del pasado, que los errores del ezetaelene (ok, ok, ok, de marcos) le habían costado su existencia (“mediática”, pero eso no lo dijeron)? ¿No se había desbandado la dirección zapatista? ¿No había desaparecido el EZLN y de él sólo quedaba la empecinada memoria de quienes, fuera de Chiapas, sienten y saben que la lucha no es algo sujeto a los vaivenes de la moda?
Ok, obviemos ese hecho (el ezetaelene creció exponencialmente en estos tiempos en que no estaba de moda), y abandonemos el intento de plantear esas dudas (que sólo servirán para que sus comentarios en los artículos de la prensa nacional sean editados o lo banneen a usted “por siempre jamás”).
Retomemos la duda metódica:
¿Y si esas palabras, que aparecieron en estas páginas como de hombres y mujeres indígenas zapatistas, en realidad son autoría de Marcos?
Es decir, ¿y si Marcos simuló que eran otr@s l@s que hablaban y sentían esas palabras?
¿Y si esas escuelas autónomas en realidad no existen?
¿Y si los hospitales, y las clínicas, y la rendición de cuentas, y las mujeres indígenas con cargo, y la tierra trabajando, y la fuerza aérea zapatista, y …?
En serio: ¿y si nada de lo que ahí dicen esas indígenas, esos indígenas existe realmente?
En resumen, ¿y si todo no es nada más que una monumental mentira, levantada por marcos (y Moisés, ya que en ésas estamos) para consolar con quimeras a l@s izquierdistas (suci@s, fe@s, mal@s, irreverentes, no lo olvide) que nunca faltan y que siempre son unos cuantos, pocos, poquísimos, una minoría despreciable? ¿Y si el supmarcos inventó todo esto?
¿No sería bueno confrontar esas dudas y su sano escepticismo con la realidad?
¿Y si fuera posible que usted viera directamente esas escuelas, esas clínicas y hospitales, esos proyectos, esas mujeres y esos hombres?
¿Y si usted pudiera escuchar directamente a esos hombres y mujeres, mexican@s, indígenas, zapatistas, esforzándose por hablarle en español y explicándole, contándole su historia, no para convencerlo o para reclutarlo, sólo para que usted entienda que el mundo es grande y tiene muchos mundos en su interior?
¿Y si pudiera usted concentrarse sólo en mirar y escuchar, sin hablar, sin opinar?
¿Tomaría usted ese reto o seguiría usted en el refugio del escepticismo, ese sólido y magnífico castillo de las razones para nada hacer?
¿Solicitaría ser invitado y aceptaría la invitación?
¿Asistiría usted a una escuelita en la que las profesoras y los profesores son indígenas cuya lengua materna está tipificada como “dialecto”?
¿Se aguantaría las ganas de estudiarl@s como objeto de la antropología, la psicología, el derecho, el esoterismo, la historiografía, de hacer un reportaje, de hacerles una entrevista, de decirles su opinión, de darles consejos, órdenes?
¿L@s miraría, es decir, l@s escucharía?
-*-
Las sombras
A un lado de esta luz que ahora brilla, no se advierte la forma irregular de las sombras que la han hecho posible. Porque otra de las paradojas del zapatismo es que no es la luz la que produce las sombras, sino son de éstas de las que la luz nace.
Mujeres y hombres de rincones lejanos y cercanos en todo el planeta hicieron posible no sólo lo que se va a mostrar, también enriquecieron con sus miradas el andar de estos hombres y mujeres, indígenas y zapatistas, que ahora levantan de nuevo la bandera de una vida digna.
Individuos, individuas, grupos, colectivos, organizaciones de todo tipo, y en diferente nivel, contribuyeron a que este pequeño paso de l@s más pequeñ@s se realizara.
De los 5 continentes llegaron las miradas que, desde abajo y a la izquierda, ofrecieron respeto y apoyo. Y con estas dos cosas no sólo se levantaron escuelas y hospitales, también se levantó el corazón indígena zapatista que, así, se asomó a todos los rincones del mundo a través de esas ventanas hermanas.
Si hay un lugar cosmopolita en tierras mexicanas, tal vez lo sea la tierra zapatista.
Frente a tal apoyo, no correspondía menos que un esfuerzo de igual magnitud.
Creo, creemos, que toda esa gente de México y del mundo puede y debe compartir como propia esta pequeña alegría que hoy camina con rostro indígena en las montañas del sureste mexicano.
Sabemos, sé, que no lo esperan, ni lo exigen, ni lo demandan, pero como quiera les mandamos un gran abrazo, que así es como los zapatistas, las zapatistas, agradecemos entre compañer@s (y de manera especial abrazamos a quienes sí supieron ser nadie). Tal vez sin proponérselo, ustedes fueron y son, para todas nosotras, nosotros, la mejor escuela. Y sobra decir que no dejaremos de esforzarnos por conseguir que, sin importar su calendario y su geografía, respondan siempre afirmativamente a la pregunta de si vale la pena.
A todas (lo lamento desde lo profundo de mi esencia machista, pero las mujeres son mayoría cuantitativa y cualitativa), a todos: gracias.
(…)
Y, bueno, hay de sombras a sombras.
Y las más anónimas e imperceptibles son unas mujeres y hombres de baja estatura y de piel del color de la tierra. Dejaron todo lo que tenían, aunque fuera poco, y se convirtieron en guerreras, en guerreros. En silencio y en la oscuridad contribuyeron y contribuyen, como nadie más, a que todo esto sea posible.
Y ahora hablo de las insurgentas y los insurgentes, mis compañer@s.
Van y vienen, viven, luchan y mueren en silencio, sin hacer bulla, sin que nadie, a no ser nosotr@s mism@s, les lleve la cuenta. No tienen rostro ni vida propia. Sus nombres, sus historias, tal vez sólo vengan a la memoria de alguien cuando muchos calendarios se hayan deshojado. Entonces, tal vez en torno a algún fogón, mientras el café hierve en una vieja tetera de peltre y se enciende el fuego de la palabra, alguien o algo salude su memoria.
Y como quiera no importará mucho, porque de lo que se trataba, de lo que se trata, de lo que se ha tratado siempre, es contribuir en algo a construir esas palabras con que suelen comenzar los cuentos, las anécdotas y las historias, reales y ficticias, de las zapatistas, de los zapatistas. Tal y como comenzó lo que ahora es una realidad, es decir, con un:
”Habrá una vez…”
Vale. Salud y que no falten, nunca, ni el oído ni la mirada.
(ya no continuará)
A nombre de las mujeres, hombres, niños, ancianos, insurgentas e insurgentes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Marzo del 2013.
P.D. QUE ADELANTA.- Seguirán saliendo escritos, no alegrarse de antemano. Principalmente serán del compañero Subcomandante Insurgente Moisés, referentes a la escuelita: fechas, lugares, invitaciones, inscripciones, propedéuticos, reglamentos, niveles, uniforme, útiles escolares, calificaciones, asesorías, dónde conseguir los exámenes ya resueltos, etc. Pero si preguntan cuántos niveles son y en cuánto tiempo se llega a la graduación, les decimos: nosotras, nosotros llevamos más de 500 años y todavía no terminamos de aprender.
P.D. QUE DA UN CONSEJO PARA ASISTIR A LA ESCUELITA- Eduardo Galeano, un sabio en el difícil arte de mirar y escuchar, escribió, en su libro “Los Hijos de los Días”, en el calendario de marzo, lo siguiente:
“Carlos y Gudrun Lenkersdorf habían nacido y vivido en Alemania. En el año de 1973, estos ilustres profesores llegaron a México. Y entraron al mundo maya, a una comunidad tojolabal, y se presentaron diciendo:
– Venimos a aprender.
Los indígenas callaron.
Al rato, alguno explicó el silencio:
– Es la primera vez que alguien nos dice eso.
Y aprendiendo se quedaron allí, Gudrun y Carlos, durante año y años.
De la lengua maya aprendieron que no hay jerarquía que separe al sujeto del objeto, porque yo bebo el agua que me bebe y soy mirado por todo lo que miro, y aprendieron a saludar así:
– Yo soy otro tú.
- Tú eres otro yo.”
Hágale caso a Don Galeano. Porque es sabiendo mirar y escuchar como se aprende.
P.D. QUE EXPLICA ALGO DE CALENDARIOS Y GEOGRAFÍAS.- Dicen nuestros muertos que hay que saber mirar y escuchar todo, pero que en el sur siempre habrá una riqueza especial. Como se habrán dado cuenta quienes pudieron ver los videos (se quedaron no pocos en el bolsillo, a ver si en otra ocasión) que acompañaron los escritos de esta serie de “Ellos y Nosotros”, tratamos de hilar diversos calendarios y geografías, pero hubo un empecinamiento en nuestro respetado sur latinoamericano. No sólo por la Argentina y el Uruguay, tierras sabias en rebeldía, también porque, según nosotras, nosotros, en el pueblo Mapuche no sólo hay dolor y rabia, también entereza en la lucha y una profunda sabiduría para quien sabe mirar y escuchar. Si hay un rincón en el mundo a donde hay que tender puentes, es el territorio Mapuche. Por ese pueblo, y por tod@s las desaparecid@as y pres@s de este adolorido continente, sigue viva la memoria. Porque no sé si del otro lado de estas letras, pero sí de este lado: ¡ni perdón, ni olvido!
P.D. SINTÉTICA.- Sí, lo sabemos, este desafío no ha sido ni será fácil. Vienen grandes amenazas, golpes de todo tipo y de todos lados. Así ha sido y será nuestro caminar. Cosas terribles y maravillosas componen nuestra historia. Y así será. Pero si se nos pregunta cómo podemos resumir en una palabra todo: los dolores, los desvelos, las muertes que nos duelen, los sacrificios, el continuo navegar contra corriente, las soledades, las ausencias, las persecuciones y, sobre todo, este empecinado hacer memoria de quienes nos precedieron y ya no están, entonces es algo que une todos los colores de abajo y a la izquierda, sin importar el calendario o la geografía. Y, más que una palabra, es un grito:
Libertad… ¡Libertad!… ¡LIBERTAD!
Vale de nuez.
El sup guardando la compu y caminando, siempre caminando.
ELLOS Y NOSOTROS
VII.- L@s más pequeñ@s 7 y último.
7.- Dudas, sombras y un resumen en una palabra.
Marzo del 2013.
Las Dudas.
Si después de leer los fragmentos de la palabra de las compañeras y compañeros del EZLN, usted todavía sostiene que los indígenas zapatistas son manipulados por la mente perversa del supmarcos (y ahora también del subcomandante insurgente Moisés) y que nada ha cambiado en territorio zapatista desde 1994, entonces usted no tiene remedio.
No le recomendamos que apague la televisión, o que deje de repetir las ruedas de molino que la intelectualidad suele repartir entre sus feligreses, porque se le quedaría la mente en blanco. Siga usted creyendo que la reciente ley de telecomunicaciones va a democratizar la información, que elevará la calidad de la programación, y que mejorará el servicio de telefonía celular.
Pero si usted pensara así, ni siquiera habría llegado hasta esta parte de la saga “Ellos y Nosotros”, así que, es un supositorio, digamos que usted es una persona que se precia de un coeficiente intelectual promedio y una cultura progresista. Con esas características es muy probable que usted practique la duda metódica frente a todo, así que sería lógico suponer que dude de lo que aquí ha leído. Y dudar no es algo condenable, es uno de los ejercicios intelectuales más sanos (y más olvidados) en la humanidad. Y más cuando se trata de un movimiento como el zapatista o neo-zapatista, sobre el que se han dicho tantas cosas (la mayor parte sin siquiera haberse acercado a lo que somos).
Dejemos de lado un hecho, que fue constatable hasta por los grandes medios de comunicación: decenas de miles de indígenas zapatista tomando, en forma simultánea, 5 cabeceras municipales del suroriental estado mexicano de Chiapas.
Aunque, ya entrados en dudas, si nada ha cambiado en las comunidades indígenas zapatistas, ¿por qué siguen creciendo? ¿No habían dicho todos que era algo del pasado, que los errores del ezetaelene (ok, ok, ok, de marcos) le habían costado su existencia (“mediática”, pero eso no lo dijeron)? ¿No se había desbandado la dirección zapatista? ¿No había desaparecido el EZLN y de él sólo quedaba la empecinada memoria de quienes, fuera de Chiapas, sienten y saben que la lucha no es algo sujeto a los vaivenes de la moda?
Ok, obviemos ese hecho (el ezetaelene creció exponencialmente en estos tiempos en que no estaba de moda), y abandonemos el intento de plantear esas dudas (que sólo servirán para que sus comentarios en los artículos de la prensa nacional sean editados o lo banneen a usted “por siempre jamás”).
Retomemos la duda metódica:
¿Y si esas palabras, que aparecieron en estas páginas como de hombres y mujeres indígenas zapatistas, en realidad son autoría de Marcos?
Es decir, ¿y si Marcos simuló que eran otr@s l@s que hablaban y sentían esas palabras?
¿Y si esas escuelas autónomas en realidad no existen?
¿Y si los hospitales, y las clínicas, y la rendición de cuentas, y las mujeres indígenas con cargo, y la tierra trabajando, y la fuerza aérea zapatista, y …?
En serio: ¿y si nada de lo que ahí dicen esas indígenas, esos indígenas existe realmente?
En resumen, ¿y si todo no es nada más que una monumental mentira, levantada por marcos (y Moisés, ya que en ésas estamos) para consolar con quimeras a l@s izquierdistas (suci@s, fe@s, mal@s, irreverentes, no lo olvide) que nunca faltan y que siempre son unos cuantos, pocos, poquísimos, una minoría despreciable? ¿Y si el supmarcos inventó todo esto?
¿No sería bueno confrontar esas dudas y su sano escepticismo con la realidad?
¿Y si fuera posible que usted viera directamente esas escuelas, esas clínicas y hospitales, esos proyectos, esas mujeres y esos hombres?
¿Y si usted pudiera escuchar directamente a esos hombres y mujeres, mexican@s, indígenas, zapatistas, esforzándose por hablarle en español y explicándole, contándole su historia, no para convencerlo o para reclutarlo, sólo para que usted entienda que el mundo es grande y tiene muchos mundos en su interior?
¿Y si pudiera usted concentrarse sólo en mirar y escuchar, sin hablar, sin opinar?
¿Tomaría usted ese reto o seguiría usted en el refugio del escepticismo, ese sólido y magnífico castillo de las razones para nada hacer?
¿Solicitaría ser invitado y aceptaría la invitación?
¿Asistiría usted a una escuelita en la que las profesoras y los profesores son indígenas cuya lengua materna está tipificada como “dialecto”?
¿Se aguantaría las ganas de estudiarl@s como objeto de la antropología, la psicología, el derecho, el esoterismo, la historiografía, de hacer un reportaje, de hacerles una entrevista, de decirles su opinión, de darles consejos, órdenes?
¿L@s miraría, es decir, l@s escucharía?
-*-
Las sombras
A un lado de esta luz que ahora brilla, no se advierte la forma irregular de las sombras que la han hecho posible. Porque otra de las paradojas del zapatismo es que no es la luz la que produce las sombras, sino son de éstas de las que la luz nace.
Mujeres y hombres de rincones lejanos y cercanos en todo el planeta hicieron posible no sólo lo que se va a mostrar, también enriquecieron con sus miradas el andar de estos hombres y mujeres, indígenas y zapatistas, que ahora levantan de nuevo la bandera de una vida digna.
Individuos, individuas, grupos, colectivos, organizaciones de todo tipo, y en diferente nivel, contribuyeron a que este pequeño paso de l@s más pequeñ@s se realizara.
De los 5 continentes llegaron las miradas que, desde abajo y a la izquierda, ofrecieron respeto y apoyo. Y con estas dos cosas no sólo se levantaron escuelas y hospitales, también se levantó el corazón indígena zapatista que, así, se asomó a todos los rincones del mundo a través de esas ventanas hermanas.
Si hay un lugar cosmopolita en tierras mexicanas, tal vez lo sea la tierra zapatista.
Frente a tal apoyo, no correspondía menos que un esfuerzo de igual magnitud.
Creo, creemos, que toda esa gente de México y del mundo puede y debe compartir como propia esta pequeña alegría que hoy camina con rostro indígena en las montañas del sureste mexicano.
Sabemos, sé, que no lo esperan, ni lo exigen, ni lo demandan, pero como quiera les mandamos un gran abrazo, que así es como los zapatistas, las zapatistas, agradecemos entre compañer@s (y de manera especial abrazamos a quienes sí supieron ser nadie). Tal vez sin proponérselo, ustedes fueron y son, para todas nosotras, nosotros, la mejor escuela. Y sobra decir que no dejaremos de esforzarnos por conseguir que, sin importar su calendario y su geografía, respondan siempre afirmativamente a la pregunta de si vale la pena.
A todas (lo lamento desde lo profundo de mi esencia machista, pero las mujeres son mayoría cuantitativa y cualitativa), a todos: gracias.
(…)
Y, bueno, hay de sombras a sombras.
Y las más anónimas e imperceptibles son unas mujeres y hombres de baja estatura y de piel del color de la tierra. Dejaron todo lo que tenían, aunque fuera poco, y se convirtieron en guerreras, en guerreros. En silencio y en la oscuridad contribuyeron y contribuyen, como nadie más, a que todo esto sea posible.
Y ahora hablo de las insurgentas y los insurgentes, mis compañer@s.
Van y vienen, viven, luchan y mueren en silencio, sin hacer bulla, sin que nadie, a no ser nosotr@s mism@s, les lleve la cuenta. No tienen rostro ni vida propia. Sus nombres, sus historias, tal vez sólo vengan a la memoria de alguien cuando muchos calendarios se hayan deshojado. Entonces, tal vez en torno a algún fogón, mientras el café hierve en una vieja tetera de peltre y se enciende el fuego de la palabra, alguien o algo salude su memoria.
Y como quiera no importará mucho, porque de lo que se trataba, de lo que se trata, de lo que se ha tratado siempre, es contribuir en algo a construir esas palabras con que suelen comenzar los cuentos, las anécdotas y las historias, reales y ficticias, de las zapatistas, de los zapatistas. Tal y como comenzó lo que ahora es una realidad, es decir, con un:
”Habrá una vez…”
Vale. Salud y que no falten, nunca, ni el oído ni la mirada.
(ya no continuará)
A nombre de las mujeres, hombres, niños, ancianos, insurgentas e insurgentes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Marzo del 2013.
P.D. QUE ADELANTA.- Seguirán saliendo escritos, no alegrarse de antemano. Principalmente serán del compañero Subcomandante Insurgente Moisés, referentes a la escuelita: fechas, lugares, invitaciones, inscripciones, propedéuticos, reglamentos, niveles, uniforme, útiles escolares, calificaciones, asesorías, dónde conseguir los exámenes ya resueltos, etc. Pero si preguntan cuántos niveles son y en cuánto tiempo se llega a la graduación, les decimos: nosotras, nosotros llevamos más de 500 años y todavía no terminamos de aprender.
P.D. QUE DA UN CONSEJO PARA ASISTIR A LA ESCUELITA- Eduardo Galeano, un sabio en el difícil arte de mirar y escuchar, escribió, en su libro “Los Hijos de los Días”, en el calendario de marzo, lo siguiente:
“Carlos y Gudrun Lenkersdorf habían nacido y vivido en Alemania. En el año de 1973, estos ilustres profesores llegaron a México. Y entraron al mundo maya, a una comunidad tojolabal, y se presentaron diciendo:
– Venimos a aprender.
Los indígenas callaron.
Al rato, alguno explicó el silencio:
– Es la primera vez que alguien nos dice eso.
Y aprendiendo se quedaron allí, Gudrun y Carlos, durante año y años.
De la lengua maya aprendieron que no hay jerarquía que separe al sujeto del objeto, porque yo bebo el agua que me bebe y soy mirado por todo lo que miro, y aprendieron a saludar así:
– Yo soy otro tú.
- Tú eres otro yo.”
Hágale caso a Don Galeano. Porque es sabiendo mirar y escuchar como se aprende.
P.D. QUE EXPLICA ALGO DE CALENDARIOS Y GEOGRAFÍAS.- Dicen nuestros muertos que hay que saber mirar y escuchar todo, pero que en el sur siempre habrá una riqueza especial. Como se habrán dado cuenta quienes pudieron ver los videos (se quedaron no pocos en el bolsillo, a ver si en otra ocasión) que acompañaron los escritos de esta serie de “Ellos y Nosotros”, tratamos de hilar diversos calendarios y geografías, pero hubo un empecinamiento en nuestro respetado sur latinoamericano. No sólo por la Argentina y el Uruguay, tierras sabias en rebeldía, también porque, según nosotras, nosotros, en el pueblo Mapuche no sólo hay dolor y rabia, también entereza en la lucha y una profunda sabiduría para quien sabe mirar y escuchar. Si hay un rincón en el mundo a donde hay que tender puentes, es el territorio Mapuche. Por ese pueblo, y por tod@s las desaparecid@as y pres@s de este adolorido continente, sigue viva la memoria. Porque no sé si del otro lado de estas letras, pero sí de este lado: ¡ni perdón, ni olvido!
P.D. SINTÉTICA.- Sí, lo sabemos, este desafío no ha sido ni será fácil. Vienen grandes amenazas, golpes de todo tipo y de todos lados. Así ha sido y será nuestro caminar. Cosas terribles y maravillosas componen nuestra historia. Y así será. Pero si se nos pregunta cómo podemos resumir en una palabra todo: los dolores, los desvelos, las muertes que nos duelen, los sacrificios, el continuo navegar contra corriente, las soledades, las ausencias, las persecuciones y, sobre todo, este empecinado hacer memoria de quienes nos precedieron y ya no están, entonces es algo que une todos los colores de abajo y a la izquierda, sin importar el calendario o la geografía. Y, más que una palabra, es un grito:
Libertad… ¡Libertad!… ¡LIBERTAD!
Vale de nuez.
El sup guardando la compu y caminando, siempre caminando.
miércoles, 27 de febrero de 2013
desaparecidos El Paìs 26 feb 2013
El Gobierno de México dio a conocer este martes la existencia de una lista de 26.121 denuncias de desapariciones entre 2006 y 2012. El informe busca zanjar un debate sobre el número de desaparecidos que hay producto de los años en los que la violencia ha azotado a este país.
En rueda de prensa, la subsecretaria de Asuntos Jurídicos y de Derechos Humanos de la Secretaría de Defensa Nacional, Lía Limón ha confirmado que de ellas, 20.915 han sido investigadas y 5.206 aún “están pendientes de validación de datos”. La lista ha sido elaborada por el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (CENAPI), con la información de la Procuraduría General de la República y de las procuradurías (fiscalías) locales y ha salido a la luz tras la publicación la pasada semana de un informe de HRW que prueba la participación de las fuerzas de seguridad en 149 desapariciones durante el sexenio de Felipe Calderón.
En una conferencia de prensa en la que también ha participado el subsecretario de Normatividad y Medios de la Secretaría de Gobernación, Eduardo Sánchez, Limón ha destacado que este registro “no prejuzga sobre las causas de la no localización de la persona”. Ha indicado que algunos pudieron ausentarse por decisión propia y otros podría haber regresado a casa o sido localizado sin que se hubiese informado a la autoridad de que ya no estaban ausentes. “El listado se basa en las denuncias de los familiares. El reporte de cada caso no incluye indicios de hechos criminales cometidos por autoridades o por otros”.
La subsecretaria ha afirmado que la base de datos “es un punto de partida para construir un registro nacional. Este listado será depurado por el Gobierno de la República y las procuradurías locales”. En este sentido, la subsecretaria ha insistido en que “la localización de personas desaparecidas es una prioridad de este Gobierno. Para ello necesitamos la colaboración tanto de las autoridades locales como de la sociedad civil”.
Sobre el informe de Human Rigths Watch publicado la semana pasada, asegura que la Secretaría ha recibido el documento y que ha pedido a la ONG que comparta su base de datos con la del CENAPI para poder cluzarlas. Lía Limón ha insistido, en todo caso, en que “son los Ministerios Públicos los encargados de investigar si ha habido delito o no”.
En rueda de prensa, la subsecretaria de Asuntos Jurídicos y de Derechos Humanos de la Secretaría de Defensa Nacional, Lía Limón ha confirmado que de ellas, 20.915 han sido investigadas y 5.206 aún “están pendientes de validación de datos”. La lista ha sido elaborada por el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (CENAPI), con la información de la Procuraduría General de la República y de las procuradurías (fiscalías) locales y ha salido a la luz tras la publicación la pasada semana de un informe de HRW que prueba la participación de las fuerzas de seguridad en 149 desapariciones durante el sexenio de Felipe Calderón.
En una conferencia de prensa en la que también ha participado el subsecretario de Normatividad y Medios de la Secretaría de Gobernación, Eduardo Sánchez, Limón ha destacado que este registro “no prejuzga sobre las causas de la no localización de la persona”. Ha indicado que algunos pudieron ausentarse por decisión propia y otros podría haber regresado a casa o sido localizado sin que se hubiese informado a la autoridad de que ya no estaban ausentes. “El listado se basa en las denuncias de los familiares. El reporte de cada caso no incluye indicios de hechos criminales cometidos por autoridades o por otros”.
La subsecretaria ha afirmado que la base de datos “es un punto de partida para construir un registro nacional. Este listado será depurado por el Gobierno de la República y las procuradurías locales”. En este sentido, la subsecretaria ha insistido en que “la localización de personas desaparecidas es una prioridad de este Gobierno. Para ello necesitamos la colaboración tanto de las autoridades locales como de la sociedad civil”.
Sobre el informe de Human Rigths Watch publicado la semana pasada, asegura que la Secretaría ha recibido el documento y que ha pedido a la ONG que comparta su base de datos con la del CENAPI para poder cluzarlas. Lía Limón ha insistido, en todo caso, en que “son los Ministerios Públicos los encargados de investigar si ha habido delito o no”.
sábado, 2 de febrero de 2013
La Jornada 2 feb 2013
¿España se desintegra?
Joan Martínez Alier
En recuerdo de Blas Infante
E
spaña se desintegra sin haber digerido la historia del franquismo y con un monarca borbónico que se comporta como tal. No hemos sabido construir un Estado federal o confederal. El franquismo descerebró a varias generaciones de españoles con la gloriosa consigna de España, una, grande y libre. España se desintegra por efecto de la crisis económica y de la cerrazón, no ya de la derecha patriótica posfranquista del PP, sino de los socialistas.
Cuando en Cataluña, en la transición (tras la muerte de Franco en 1975), se reclamaba un estatuto de autonomía, se añadía siempre la siguiente cláusula (aceptada entonces por socialistas y comunistas): Como paso al libre ejercicio del derecho de autodeterminación. Los partidos comunista y socialista apoyaban los estatutos de autonomía y también, en teoría, el derecho de autodeterminación, pero reinaba la ambigüedad sobre quién se autodeterminaría. La izquierda española no sabía (como dejé escrito en Cuadernos de ruedo ibérico) si la autodeterminación la ejercería cada región autónoma por sí misma (Euskadi, por ejemplo) o si se precisaba el acuerdo del conjunto de los españoles. Y en la Constitución de 1978 cayó fuera el derecho de autodeterminación. Expulsado, que no se hable. Ni derecho de autodeterminación ni sólo una constitución federal. Eso fue decisión de la derecha, pero también del PSOE de Felipe González.
Tres ciudadanos ibéricos confederalistas de cierto peso habían sido Anselmo Carretero (pensador de León y Castilla, largos años exiliado en México, militante del PSOE, con una visión de España como nación de naciones); Blas Infante, el notario andalucista asesinado por los franquistas en 1936, autor del hermoso himno andaluz (Andaluces levantaos, pedid tierra y libertad); el republicano y nacionalista gallego Castelao, muerto en el exilio en Buenos Aires en 1950. Los tres recibieron elogios, Carretero en vida, los otros dos ya póstumos, pero su influencia no logró que la izquierda española propugnara una constitución distinta en 1978, una constitución que no hable tanto de la indisoluble unidad de la patria española y que no amenace a las autonomías rebeldes con los militares, como en el actual artículo ocho.
Ni Anselmo Carretero ni Blas Infante ni Castelao eran catalanes o vascos. Tenían seguidores, había una tradición federal y hasta confederal en toda España. Una vez muerto Franco, había posibilidades, contando también con el valencianismo republicano federalista, de haber ido hacia una constitución confederal que pudiera acomodar a vascos y catalanes para siempre. El PSOE y también el Partido Comunista de Santiago Carrillo prefirieron la reconciliación con los posfranquistas, incluyendo el monarca, que es una herencia franquista.
Tiene Andalucía monumentos muy merecidos a Blas Infante como padre de la patria andaluza, un muerto más de 1936, arrojado a la cuneta por la represión franquista, como García Lorca y tantísimos otros. El PSOE, que ha gobernado Andalucía desde las primeras elecciones, le ha honrado solemnemente, ha tomado su Himno de Andalucía como himno oficial (aunque olvidó hacer una reforma agraria por mucho que cantando pidan tierra y libertad).
El PSOE celebra a Blas Infante, pero no ha entrado en la defensa de una confederación hispánica ni del derecho de autodeterminación, ni va a entrar mientras tenga a Rubalcaba al frente. Vean lo que escribía Blas Infante en 1919, y cuán oportuno es: “¡Qué tristeza! ¡Y aún hay andaluces españolistas! ¡Andaluces que ante las ansias libertadoras del pueblo catalán gritan con inconsciencia imbécil: La unidad de la patria! Nos dirigimos a vosotros, andaluces de verdad; andaluces de verdad, porque es este título expresivo de agobiadores sufrimientos…”.
De ahí que el Parlamento catalán, en 2013, proclame una vez más que el pueblo catalán es soberano para ejercer su derecho de autodeterminación y anuncie un referéndum o consulta para 2014 o cuando se pueda. No se sabe aún la pregunta. Seguramente será si los catalanes quieren constituirse como un Estado más de la Unión Europea o si prefieren quedarse en España como están o tal vez si desean una hipotética España federal o confederal. Imagínense las respuestas. Y como en Madrid se las imaginan también, veremos qué harán para impedir la consulta o referendo.
A esta España que se desintegra por suerte la va a recoger en sus diversos pedazos la Unión Europea. Una Europa que nació de la derrota de los fascismos en 1945 y de la vergüenza de tanta barbarie entre europeos.
Hay quien pregunta harto de política: y si Cataluña se separa, ¿en qué liga jugará el Barça? Pues en la Liga de la Federación Futbolística Ibérica, contra el Bemfica, el Porto, el Bibao, el Valencia, el Sevilla y, por supuesto, el Madrid.
* Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona, coordinador del proyecto EJOLT. Autor de El ecologismo de los pobres: conflictos ambientales y lenguajes de valoración.
Joan Martínez Alier
En recuerdo de Blas Infante
E
spaña se desintegra sin haber digerido la historia del franquismo y con un monarca borbónico que se comporta como tal. No hemos sabido construir un Estado federal o confederal. El franquismo descerebró a varias generaciones de españoles con la gloriosa consigna de España, una, grande y libre. España se desintegra por efecto de la crisis económica y de la cerrazón, no ya de la derecha patriótica posfranquista del PP, sino de los socialistas.
Cuando en Cataluña, en la transición (tras la muerte de Franco en 1975), se reclamaba un estatuto de autonomía, se añadía siempre la siguiente cláusula (aceptada entonces por socialistas y comunistas): Como paso al libre ejercicio del derecho de autodeterminación. Los partidos comunista y socialista apoyaban los estatutos de autonomía y también, en teoría, el derecho de autodeterminación, pero reinaba la ambigüedad sobre quién se autodeterminaría. La izquierda española no sabía (como dejé escrito en Cuadernos de ruedo ibérico) si la autodeterminación la ejercería cada región autónoma por sí misma (Euskadi, por ejemplo) o si se precisaba el acuerdo del conjunto de los españoles. Y en la Constitución de 1978 cayó fuera el derecho de autodeterminación. Expulsado, que no se hable. Ni derecho de autodeterminación ni sólo una constitución federal. Eso fue decisión de la derecha, pero también del PSOE de Felipe González.
Tres ciudadanos ibéricos confederalistas de cierto peso habían sido Anselmo Carretero (pensador de León y Castilla, largos años exiliado en México, militante del PSOE, con una visión de España como nación de naciones); Blas Infante, el notario andalucista asesinado por los franquistas en 1936, autor del hermoso himno andaluz (Andaluces levantaos, pedid tierra y libertad); el republicano y nacionalista gallego Castelao, muerto en el exilio en Buenos Aires en 1950. Los tres recibieron elogios, Carretero en vida, los otros dos ya póstumos, pero su influencia no logró que la izquierda española propugnara una constitución distinta en 1978, una constitución que no hable tanto de la indisoluble unidad de la patria española y que no amenace a las autonomías rebeldes con los militares, como en el actual artículo ocho.
Ni Anselmo Carretero ni Blas Infante ni Castelao eran catalanes o vascos. Tenían seguidores, había una tradición federal y hasta confederal en toda España. Una vez muerto Franco, había posibilidades, contando también con el valencianismo republicano federalista, de haber ido hacia una constitución confederal que pudiera acomodar a vascos y catalanes para siempre. El PSOE y también el Partido Comunista de Santiago Carrillo prefirieron la reconciliación con los posfranquistas, incluyendo el monarca, que es una herencia franquista.
Tiene Andalucía monumentos muy merecidos a Blas Infante como padre de la patria andaluza, un muerto más de 1936, arrojado a la cuneta por la represión franquista, como García Lorca y tantísimos otros. El PSOE, que ha gobernado Andalucía desde las primeras elecciones, le ha honrado solemnemente, ha tomado su Himno de Andalucía como himno oficial (aunque olvidó hacer una reforma agraria por mucho que cantando pidan tierra y libertad).
El PSOE celebra a Blas Infante, pero no ha entrado en la defensa de una confederación hispánica ni del derecho de autodeterminación, ni va a entrar mientras tenga a Rubalcaba al frente. Vean lo que escribía Blas Infante en 1919, y cuán oportuno es: “¡Qué tristeza! ¡Y aún hay andaluces españolistas! ¡Andaluces que ante las ansias libertadoras del pueblo catalán gritan con inconsciencia imbécil: La unidad de la patria! Nos dirigimos a vosotros, andaluces de verdad; andaluces de verdad, porque es este título expresivo de agobiadores sufrimientos…”.
De ahí que el Parlamento catalán, en 2013, proclame una vez más que el pueblo catalán es soberano para ejercer su derecho de autodeterminación y anuncie un referéndum o consulta para 2014 o cuando se pueda. No se sabe aún la pregunta. Seguramente será si los catalanes quieren constituirse como un Estado más de la Unión Europea o si prefieren quedarse en España como están o tal vez si desean una hipotética España federal o confederal. Imagínense las respuestas. Y como en Madrid se las imaginan también, veremos qué harán para impedir la consulta o referendo.
A esta España que se desintegra por suerte la va a recoger en sus diversos pedazos la Unión Europea. Una Europa que nació de la derrota de los fascismos en 1945 y de la vergüenza de tanta barbarie entre europeos.
Hay quien pregunta harto de política: y si Cataluña se separa, ¿en qué liga jugará el Barça? Pues en la Liga de la Federación Futbolística Ibérica, contra el Bemfica, el Porto, el Bibao, el Valencia, el Sevilla y, por supuesto, el Madrid.
* Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona, coordinador del proyecto EJOLT. Autor de El ecologismo de los pobres: conflictos ambientales y lenguajes de valoración.
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